Con sus manos
como única
herramienta
seis clavijas y
seis cuerdas;
de madera noble y
pura
esculpida con
dulzura
y la sapiencia del
hombre,
hacen que dicho
instrumento
me transmita
sentimientos
recordando, un
sólo nombre.
Antonio
de apellido Catalá,
guitarrista
melillense
que alegró con su
guitarra
las penas de mucha
gente
Maravilloso sonido,
desgarrante
sentimiento
despertaba la
guitarra
de mi padre, mi
maestro
Tres años hacen
mañana
que te marchaste
de aquí.
Seguro que donde
estés
se escucharán los
conciertos,
habrá cante por
flamenco
interpretados
por tus manos
primorosas.
Tú música, no
murió
aunque tus manos
se encuentren
cubiertas por una
losa
Te quiero mucho
papá.
Te sigo echando de
menos,
no pasa día ni
noche
que no estés en
mis recuerdos
María Catalá
28-03-2007

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