viernes, 15 de marzo de 2013

ME GUSTARÍA SER SENCILLA


Confundimos,
orgullo con vanidad.
Defendemos lo primero
con tanto poder y ahínco…
que al final lo convertimos
en un vulgar pecadillo

La vanidad es contraria
a la pura sencillez.
El vanidoso se ensalza
en halagos y florituras
porque él sólo se basta
defendiendo su postura.
Los elogios a su persona
más que valores,
resultan, una tortura..

Sopesando mi actitud,
si tuviera que escoger,
elegiría: la humildad.
Ésta, sería la mía;
porque admiro en las personas
su franqueza y sencillez.
Por eso defenderé
esta cualidad humana
porque trata por igual
al noble y a la criada.

Espero entre mis pecados
no tener este defecto,
pero sino lo detecto
(acaso por vanidad),
agradezco que lo digan
porque os digo de verdad:
me gustaría ser sencilla

   María A. Catalá
20-09-2005

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