sábado, 9 de marzo de 2013

A UNA MADRE VIEJA


Toda la vida educando
trabajando y padeciendo,
y en llegando a la vejez
se da cuenta,
que ahora, que está tranquila
se le agota, ya su tiempo.

Se le cayeron los senos.
Las arrugas ni se cuentan
Las piernas no le responden,
y le duele la cabeza.

Tantos hijos que parió,
tantas noches en vela
que pasó
esta madre que ahora es vieja.

Aparecen los achaques
que soporta y sobrelleva
con su soledad a cuestas.
Tanto luchar en la vida,
tanto padecer por ellos,
y ahora que los necesita
son excusas sus respuestas

Sus diversas enfermedades
la empotran en una silla
encontrándose impedida.
para salir a la calle.  

¿Dónde está la dignidad?
¿Dónde quedó aquella fuerza?
¿Dónde está la juventud
de aquella moza tan nueva?

Amamantó cuatro hijos,
 cuidó, a unos cuantos nietos;
sólo le queda a esta madre,
a esta abuela que ahora es vieja,
que la quieran y la mimen
y que se acuerden de ella.

          María A. Catalá
                2005-02-17

No hay comentarios: