Por desgracia el país sigue siendo un caos. ¡qué lástima de iraquies!
Provocada
sin razón
sin
motivos aparentes
tan
sólo porque unos cuantos
lo
creyeron suficiente.
Cada
día mueren más,
más
civiles indefensos,
que
se encuentran atrapados
en
mitad, de aquél infierno.
Y
ya se cuentan por miles
las
víctimas de este entuerto
que
provocan otros seres
sin
importarles los muertos.
Primero,
fue el dictador
(un
satánico asesino)
que
se apoyó siempre en Dios
para
matar,
a
kurdos desprotegidos.
Pero
estos, defensores de lo ajeno
estos,
¿en qué se basan?
en
el valioso oro negro
que
les llenarán las arcas?
Marcharos
ya de esa tierra
dejad,
de imponer el "orden"
que
esta gente por si sola
arreglen,
el error de esta hecatombe.
María
A. Catalá
28-03-2005
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