Durante toda la vida,
he conservado mil cosas
para mi, muy importantes:
El detalle de un viaje que me trajera una amiga.
Ese mechón de cabello que conservo desde niña.
Aquél cacharro inservible
un recuerdo de familia.
La lianza de mi madre que llevó mientras vivía,
Aquella muñeca vieja para mi , la más bonita.
El dibujo que mi hermano, realizó con su plumilla, o,
el retrato a carboncillo
que mi tío me hiciera un día.
El blusón de los 70
que guardé como reliquia
quizá porque me recuerde esos años en Melilla.
Los poemas de mi padre
sus canciones y melodías
o aquél casette en que mi madre cantaba una granaina.
El llavero de la casa del Barrio de la Victoria
donde se encuentra amagada
una parte de esta historia.
Pequeños recuerdos para mi, muy importantes
entre los muchos
detalles.
Son cosas que a veces pienso
¿dónde irán cuando no esté?
como este humilde poema
¿y yo qué sé?
Solo sé, que mientras viva tendré
todos esos detalles cerca
que son parte de mi vida y de mi ser.
Si algunos ojos leyeran
estos versos que hoy escribo
sabrán el valor que daba
a mi familia y amigos.
María A. Catalá
7-07-2011


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