¡Hola pajarillo mío!
otra vez estás aquí.
¿Acaso vienes a preguntarme
si soy feliz?
Aquí estoy
avecilla misteriosa.
Aquí sigo mi camino
algunas veces de rosas
y otras de espino.
La vida es igual de caprichosa
que mi destino.
Aquí estoy
pendiente de muchas cosas
que suceden en mi entorno:
Mi prima Tere
sigue luchando
con un cáncer del demonio.
José enrique otro afectado.
El cáncer sigue empeñado
en amargarme la vida
no para, por más, que se lo pida.
Espero que salgan de él
José Enrique, lo tiene mejor
pero mi prima,
tiene peor solución.
Por lo demás pajarillo
pues bien
tú sabes que no me quejo
eso sí, mucha rutina
cuando me miro al espejo.
Aquí sigo con mis altos y mis bajos,
con mis poemas,
con mis escritos,
con mis pinturas
y mis
trabajos.
Con ganas de ver a mi hijo y a mi
nieto
que como sabes, los tengo lejos.
Alguna que otra cosa
me ronda por la cabeza
preocupaciones, problemas,
que no son míos, pero me afectan.
Más te repito
que no tengo quejas.
Mis hijos, están felices con sus parejas,
tienen trabajo
(importante hoy en día)
con esta crisis que pesa.
Y yo ,aparte del colesterol
y algún que otro dolor de mi osamenta,
estoy bien;
con un poco de bajón
será por el crudo invierno
que padecemos este año,
¡ya mismo, estamos en verano!.
¡Cómo me voy a quejar, si miro a mi
alrededor y percibo, tanta pena!
Al contrario, doy gracias como madre y como
abuela.
Además, tengo a mi pajarillo
a quien le cuento mis alegrías y mis
penas.
Que me escucha,
que me cuida,
que me acompaña
cuando presiente, que no estoy buena.
Hasta otra pajarillo,
avecilla misteriosa,
hasta que vuelva a escribirte
para contarte mis cosas.
María A. Catalá
25-05-2010

No hay comentarios:
Publicar un comentario