Una garganta callada
que se funde en el silencio
Una voz resquebrajada
que la hará olvidar el tiempo
Un torito que no suena,
un micrófono callado,
otro trovador del pueblo
que se fue, al otro lado.
Allí reciben al Fari
otros grandes del flamenco
Camarón, Rocío, Lola
y el Farina, por supuesto.
Le han hecho su huequecito
en aquél tablao del Cielo
Seguro que allí te encuentras
al maestro Catalá
al lado de una guitarra
o con un chato en la barra
y de tapa, calamar.
Fíjate amigo Fari
en una morena alta
que interpreta granainas;
dile que te cante una
lo hace, de maravilla.
Dale besos de mi parte
de esta hija que no olvida
el cariño que le dieron
esos padres de Melilla
Hasta siempre José Luís,
no te preocupes por nada
porque se queda tu voz
tu sonrisa y tu cara.
Siempre te recordaremos
por tu arte y por tu gracia
María A. Catalá
20-06-2007

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