Dividimos
nuestra tierra
a nuestro libre albedrío
y después nos peleamos
porque somos,
egoístas y mezquinos.
Por dos palmos de terreno
iniciamos una guerra.
Matamos y contaminamos
la pobre Naturaleza.
Todo vale en el conflicto
con tal, de salir ganando
(las armas, los explosivos,
la química o el maltrato..
Perdemos la dignidad
que tenemos los humanos
todo, por un trozo de terreno
a veces, ni deseado
Tan sólo la vanidad,
el orgullo
o quizá sea la maldad
de ciertos indeseables…
sea, lo que nos haga sentir
a los demás, tan culpables.
¿Por qué tanto desencanto
tanta violencia, tanto egoísmo,
con lo bien que se estaría
en un mundo, más tranquilo
a nuestro libre albedrío
y después nos peleamos
porque somos,
egoístas y mezquinos.
Por dos palmos de terreno
iniciamos una guerra.
Matamos y contaminamos
la pobre Naturaleza.
Todo vale en el conflicto
con tal, de salir ganando
(las armas, los explosivos,
la química o el maltrato..
Perdemos la dignidad
que tenemos los humanos
todo, por un trozo de terreno
a veces, ni deseado
Tan sólo la vanidad,
el orgullo
o quizá sea la maldad
de ciertos indeseables…
sea, lo que nos haga sentir
a los demás, tan culpables.
¿Por qué tanto desencanto
tanta violencia, tanto egoísmo,
con lo bien que se estaría
en un mundo, más tranquilo
María
A. Catalá
10-10-2006

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