Se vuelve a conmemorar
otra vez el día del padre
para hacerme recordar
que mi padre ya no está
En el fondo de mi alma
rogaba que se marchase
porque no quería verlo de sufrir,
sin querer alimentarse.
Sin poder hablar
dependiente de tubos interminables
lleno de escaras
que se comían
poquito a poco sus carnes.
¡Qué lástima de mi padre
un hombre tan fuerte, tan sano
tan libre e independiente
dejándose manejar
por las manos de otras gentes.
Todo esto se acabó
el sufrimiento, la humillación
de verse tan impedido
y a pesar, de que todo lo comprendo
me sigo preguntando
Papá ¿por qué te has ido?
María A. Catalá
18-03-2006

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