No acuso a las religiones
o personas que la siguen
acuso a los dirigentes
que aprovechan de la gente
su ignorancia y buen hacer
para hacerles de creer
preceptos que se inventaron,
que unos
dioses les mandaron
confiando en nuestra fe.
Cada cual se manifiesta
según le pille ese día.
Unos optan por la carne
(que no hay que comer marrano)
o levantarse temprano
para rezar a su Dios.
Otros por promesas absurdas
que se incumple y se pasa
esa anunciada llegada
del final de nuestro mundo.
El día ya se ha pospuesto
hasta rayar el absurdo.
Otros quieren que les cuentes
tus neuras e intimidades
a modo de confesión
y te cambian los pecados
por rezadas penitencias
dándote, la bendición.
Ejercen de padres y jueces
e intimidan tu conciencia
incitándote
al temor
eso sí, en nombre de Dios.
Salen religiones nuevas
para hacer la competencia
a las que ya conocemos.
Vienen a salvar el mundo
pero a base de dinero.
Predican por emisoras
de radio o televisión
viviendo como rajás
que cumplen con la misión
El micrófono es su arma,
las gargantas son las balas
que lanzan con puntería
hacia mentes desoladas
que buscan en este mundo
escapar de
la apatía.
Cada día salen más,
más miedos, más preceptos,
más abusos irracionales
con tal de sacar dinero,
todo vale.
¡Dejadnos creer en paz
si ese Divino existe..
y es tan justo y generoso
no queremos intermediarios.
Él, premiará o castigará
cuando nos
llegue el reposo
María A. Catalá
11-05-2008

No hay comentarios:
Publicar un comentario