En una mañana hermosa
después de una luna llena
me despertaba en la playa
tumbada, sobre la arena.
Cuando el mar me acariciaba
y tú a besos me comías…
mi sueño se terminaba
¡Se acabó, mi fantasía!
Cuál no sería sorpresa
al despertarme y ver,
que el día ya amanecía.
No había mar, ni había espuma
entre la arena y la orilla
Todo se esfumó de pronto
tus besos y tus caricias
todo, desaparecía.
Volveré a cerrar los ojos
volveré a mis fantasías
yo quiero seguir soñando
aunque se haga de día
María A. Catalá
30-07-2004
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